Para
elaborar una rúbrica el docente requiere:
1.Definir inicialmente el aspecto que
está evaluando: si es formativo o sumativo.
2.
Luego debe determinar cual instrumento es el más adecuado para lo que quiere
evaluar, por ejemplo: ¿qué es más apropiado para evaluar la redacción de un
alumno: un portafolio, el conjunto de tareas o bien un producto? Dependiendo de
sus necesidades, de la cantidad de alumnos que tenga, del tiempo del que
disponga para evaluar, etcétera; tomará una decisión.
3.
Una vez definido el instrumento sobre la base del tema o competencia que estará
evaluando, entonces precede a diseñar una rúbrica.
4. Para diseñar la rúbrica necesita
tener una respuesta para ¿qué es lo que quiero que haga el alumno? Esta
pregunta debe ser analizada paso por paso.
Por ejemplo: quiero que escriba un
ensayo, que incluya todas los momentos históricos que estudiamos en el capítulo
y que diga su opinión. De acuerdo con la respuesta que se le dé a este
interrogante se decide si se usa una rúbrica holística o una analítica. En
general, la rúbrica holística se utiliza para evaluar el aspecto formativo, y
la analítica para el sumativo. Sin embargo se pueden usar
indistintamente, lo importante a tener en cuenta es que en la analítica se
definen los aspectos a incluir de manera descriptiva, paso por paso, con todos
los contenidos.
5. Una vez establecido el contenido
se precede a identificar los elementos que debe contener: los puntos a tratar,
lo que incluye cada uno de ellos, la manera de presentarlo, la fecha, el valor
que se le da a cada punto y la suma total de los mismos.
6. Sobre esta base, se define la
guía de la rúbrica.
7-. Una vez escrita la rúbrica se
revisa que no falten los elementos mencionados en el punto número 5.
¡¡ OJO !!
Las rubricas
establecen con claridad y transparencia lo que debe hacer el alumno en una
actividad o procesos determinados con anticipación, describen qué cómo cuándo y
dónde, y son útiles desde preescolar hasta la universidad.







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